Fichados por una noble causa

Publicado o martes 13 outubro 2009



Los caminos de Manuel Martínez (PSOE) y Antón Bao (BNG) se cruzan en Becerreá. Pertenecen a partidos políticos diferentes y sus carreras no van parejas, pero llevan confluido en repetidas ocasiones desde que coincidieron en las filas de la oposición en el Ayuntamiento de Becerreá hasta la actualidad, cuando comparten responsabilidades de gobierno en la Diputación Provincial de Lugo. Una de sus coincidencias más célebres finalizó en el cuartel de la Guardia Civil de Becerreá. Fue en verano de 1999, cuando Martínez y Bao fueron detenidos por paralizar las obras de la A-6 en el tramo O Cereixal-Agüeira. Quedaron fichados, pero diez años después aseguran que volverían a hacer lo mismo.

Manuel Martínez y Antón Bao se levantaron temprano durante semanas en verano del 99 con el único objetivo de situarse delante de las máquinas que construían la autovía y paralizar los trabajos. Protestaban así, junto a ecologistas y vecinos, por un cambio de trazado a la altura del Cereixal que eliminaba el túnel previsto en el proyecto inicial y lo sustituía por un recorrido en superficie con mucho más impacto ambiental, económico y social.

El 10 de agosto, el entonces delegado del Gobierno en Galicia, Juan Miguel Diz Guedes, decidió que ya estaba bien de protestas y ordenó la detención de los manifestantes. Manuel Martínez y Antón Bao iban entre ellos. Fueron llevados al cuartel de Becerreá y acusados de coacción y amenazas a la empresa encargada de las obras. Los agentes les tomaron declaración, los ficharon y los liberaron ese mismo día.

Este hecho puso fin a las protestas delante de las máquinas. «Entendimos que esa vía estaba agotada y decidimos seguir por otras para demostrar que la autovía se estaba haciendo mal», recuerda Bao. Martínez concreta que «contratamos unos abogados para seguir la vía judicial y también seguimos por la vía política».

Bao asegura que este suceso marcó su formación política. «Yo acababa de entrar cómo concejal hacía dos meses, y fue un bautismo de fuego. Fue un tiempo de mucho movimiento, de plenos multitudinarios con todos los vecinos presionando».

Esta reacción vecinal contra una decisión del Ministerio de Fomento que consideraron injustificada tuvo reflejo en las calles. Una multitudinaria manifestación respaldada por el cierre de los comercios paralizó la villa. Bao recuerda esto como un «hecho singular» en la historia de Becerreá.

Martínez no era nuevo en la política, pero esta lucha le ayudó a tomar «más contacto con la problemática local» tras los años de trabajo en Madrid como diputado del PSOE en el Congreso. Lamenta que al final se impusiera la política de hechos «consumados» y la autovía se hiciera por un trazado «que dividió Ouselle, que presenta problemas de desprendimientos y que salió más caro».

La detención de Martínez y Bao no tuvo consecuencias en su carrera política. «La jueza decidió archivar el tema», recuerda Bao, y Martínez añade: «Archivaron las denuncias de las dos partes, porque nosotros también los demandamos». Tanto el socialista como el nacionalista siguen convencidos de que lo que se hizo no era el trazado idóneo e incluso piensan que el tiempo les dio la razón. «Cambiaron el proyecto porque la empresa no quería hacer un túnel y al final resultó más caro que el que se había hecho», explica el alcalde. Antón Bao añade que ni «el conselleiro José Cuíña estaba de acuerdo. él mismo reconoció que el cambio impuesto por la empresa encargada de la obra venía aprobado desde Madrid».

Manuel Martínez apunta que lo «peor es que todo esto no tuvo consecuencias políticas y el PP siguió en la alcaldía». Bao coincide en «que de haber gobernado cualquiera de nosotros no habríamos dado licencia». A la sazón no estaba previsto pacto alguno entre PSOE y BNG, pero ambos aseguran que si «pudiéramos no habríamos dejado que gobernara el PP».

Tras una larga temporada en la oposición, los dos instigadores de las protestas vecinales contra el cambio del trazado de la A-6 miran el suceso desde sus despachos. Manuel Martínez es ahora alcalde y responsable del Área de Infraestructuras de la Diputación Provincial de Lugo. Antón Bao es vicepresidente primero de esta misma institución. De aquellos años de lucha queda el recuerdo, la experiencia y el espíritu, pero los ánimos están más calmados.

Después de recordar sobre el terreno los sucesos de aquel 10 de agosto del 99, ambos se despiden para volver a sus ocupaciones. No sobra ni un minuto y, antes de marchar, aprovechan para firmar unos documentos de la Diputación sobre el coche de Martínez. Siguen sacando la política de los despachos. No pierden las buenas costumbres.






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