El reloj de Becerreá vuelve a dar las horas con el mismo sonido de 1884

Publicado o mércores 22 setembro 2010

Fuente: La Voz de Galicia (22/09/2010)
Tras dos años de trabajo de tres entusiastas y de un gasto de 400 euros, en lugar de los más de 30.000 presupuestados, el consistorio marca el tiempo para toda la zona.
Los vecinos más jóvenes de Becerreá desconocían cómo sonaba la campana que da las horas desde la fachada de la casa consistorial, y otros seguramente no lo recordaban. Ahora vuelve a hacerlo tras dos años de trabajos, tiempo durante el que tres entusiastas llevaron a cabo una auténtica rehabilitación de la maquinaria originaria, instalada en el antiguo concello en 1884.

Desde que dejó de funcionar fue comprado otro eléctrico por el que el Concello abonó 600.000 pesetas y que dio problemas desde el primer momento, por lo que fue desmontado y actualmente se desconoce su paradero, aunque alguna pieza la tiene un relojero de Viveiro. Al poco tiempo de tomar posesión la actual corporación recibieron una llamada de una casa preguntando cuándo llevaban el reloj electrónico que había sido concertado. Los suministradores se quedarían con la maquinaria del viejo y solo se conservaría la esfera y la campana.

El concejal de Cultura, Claudio Vázquez dijo que no sustituirían el reloj y que lo restaurarían. Como el presupuesto que tenía encima de la mesa se aproximaba a los 35.000 euros, se buscó la vida de otra forma. Contó con la colaboración desinteresada del relojero local Pablo López López, que mañana probablemente recibirá el reconocimiento oficial de la corporación.

El desgaste y los daños en la maquinaria eran tan grandes que también requirieron la participación de un mecánico. Tuvieron la de José Antonio Santín, especialista en tractores, que no necesitó lupa de relojero para realizar su parte, pero sí una gran precisión. Los tres se pusieron manos a la obra en ratos libres, pero las horas que le dedicaron son muchas y de difícil cálculo, según asegura Claudio Vázquez.

Comenzaron sacando la pieza y llevándola a la relojería del profesional local. Desmontaron totalmente la máquina y fue Pablo el que limpió y pulió cada una de las piezas. Los engranajes de las ruedas estaban muy gastados y algunos dientes rotos, de modo que Tonecho Santín se encargó de llevarlos a rectificar a Lugo. Entre otros elementos, también tuvo que hacer completo el eje que va a las agujas de la esfera, que desapareció, probablemente en la corta etapa de funcionamiento de la maquinaria eléctrica.

El relojero volvió a ensamblar todas las piezas y lo instalaron de nuevo. Tras los pertinentes ajustes, consiguieron que funcione como lo que es, sin adelantar ni atrasar, como ocurría antes, y todo con un gasto de 400 euros, que fue lo que cobró la empresa que rectificó las piezas. Los profesionales pidieron como único pago celebrar una comida los tres que participaron en su puesta en marcha.

Ahora el problema es que la cuerda del reloj dura 48 horas, pero la de la campana solo aguanta 12 y el edil tiene que dársela dos veces al día. Para solucionarlo está gestionando la instalación de un mecanismo con motor eléctrico que suba las pesas de forma automática, sin que nadie esté pendiente.






Enviar un comentario

Nome:
Correo electrónico:
URL:
O teu comentario:

sintaxe html: deshabilitado